Informe refiere que las grandes compañías mineras, tanto
nacionales como extranjeras, asentadas en La Oroya desde el siglo XIX,
“hicieron poco para paliar los efectos de la contaminación del aire”.
Una vez más, La Oroya se encuentra entre las diez ciudades
más contaminadas del mundo, según el ranking anual efectuado por el Instituto
Blacksmith sobre los sitios menos recomendables para vivir sobre la base de la
presencia de sustancias tóxicas en el aire, suelo y agua.
